viernes, 8 de agosto de 2014

SUJETO DOCENTE


 Educación en Venezuela y la Educación del Presente para el Futuro


Problemática de la Educación Venezolana:

     En Venezuela la educación es un derecho y un deber. La meta del milenio asociada a la educación primaria universal está casi lograda por el país al alcanzar una tasa neta de matriculación de 92% (2008-2009). Los indicadores de escolaridad evidencian avances positivos. La matrícula educativa para 2009-2010, fue de 7,7 millones de niños, niñas y adolescentes (24% de incremento con relación a 1998), según datos de Unicef.org (Venezuela).
     Por su parte, los indicadores de la educación venezolana según Esté (citado en Platone, 2000) describen un gran deterioro de la institución escolar, que se manifiestan en altos índices de exclusión, deterioro de la infraestructura escolar, aprendizaje estereotipado y descontextualizado con la realidad que viven los estudiantes en sus comunidades.
     Por otro lado, El Instituto Latinoamericano de investigaciones Sociales (ILDIS, 2005) expresa que  analistas como Estaba y Mundó, manifiestan el éxito en términos de ampliación al acceso de los servicios educativos en Venezuela, sin embargo parece acompañado de la gestación  de nuevas formas de exclusión derivadas de la diversidad de objetivos y niveles de calidad que traen consigo las nuevas modalidades de la oferta educativa. A su vez manifiestan estos analistas, que la deserción continúa llamando profundamente la atención la deserción en 7° y 8° grado (1° y 2° año de Educación Secundaria).
     A esto se le agrega la desvinculación y poco pertinencia de la escuela con la comunidad y viceversa, la poca participación de los padres en el proceso educativo de sus hijos, la inseguridad que azota a las infraestructuras escolares (vandalismo, robo, destrucción), poco e inexistente presupuesto para el mantenimiento de la infraestructura de las escuelas, así como también la poca o escasa construcción de planteles escolares, lo que genera hacinamiento de estudiantes en los recintos escolares, además la incursión de la política en el sistema educativo, lamentablemente no en el gran sentido de la palabra, que alude al bien público y sino más bien al maquiavelismo de la política de poder. factores como los señalados someten a la educación venezolana a una inminente crisis por lo que se hace necesario la transformación de la misma para poder construir una sociedad de desarrollo y futuro para todos.


Crisis y Cambio:

     La crisis de la educación, que no es la crisis de los estudiantes, pone de manifiesto la necesidad  de un cambio. Aunque se lleva mucho tiempo perpetuando una educación obsoleta, ya no se le puede meter a la fuerza a la generación que viene, y eso es bueno.
     El término Crisis, se compone de dos ideogramas superpuestos, que significan “peligro” y “oportunidad”, respectivamente. No se trata sólo de algo peligroso, sino que hay en la oportunidad hay un potencial: el de descubrir que es necesario el cambio. Naturalmente, la crisis de la educación no es algo aislado, sino un aspecto del  funcionamiento de una sociedad en que prácticamente lamentablemente todas las instituciones están en crisis.
    La crisis, entonces, está resultando de la quiebra de un viejo sistema que fue durante algún tiempo funcional, pero que se ha tornado peligrosamente obsoleto.
      Por otra parte, el cambio, se refiere a cualquier modificación de la realidad (educativa), que puede concebirse como proceso y resultado, como algo deliberado o espontáneo y que puede ocurrir en ámbitos macro, meso o micro. Sin embargo, no es suficiente con imaginar una realidad distinta a la actual para conseguir la modificación de ésta. 
     El cambio es aprendizaje, en el sentido de que cambiar entraña, básicamente, el aprendizaje de nuevas formas de pensar y de actuar. Al comprender y aceptar esta premisa  será más fácil tratar de entender cómo afrontar un cambio. El cambio toma tiempo, puede provocar confusión y resistencia y puede llegar hasta ser doloroso.

 


El docente como eje fundamental en la transformación educativa:

     Para que exista un cambio significativo en la educación todos los actores involucrados deben cambiar también.  La escuela no cambia si su comunidad no cambia y la comunidad no cambia si la escuela no cambia, un paso acertado para el cambio sería la conciencia de la interdependencia de ambas. Sin embargo, se deja  claro que la escuela debe ser la principal promotora del cambio.
      Como actor fundamental en la transformación de la educación se encuentra el docente. En esta sociedad actual, post moderna en vía y algunas veces en tránsito a la transmodernidad, se requiere de un docente "Competente", de enfrentar los nuevos retos del día a día.
     Tal como lo señala Galvis (2007), las características de los docentes o el perfil del docente también debe estar sometido a cambios, el perfil del docente tradicional debe transcender y estar en sintonía con la realidad, propone esta autora un Perfil del docente basado en Competencias lo cual conducirá a lograr transformaciones que favorezcan su vinculación con la sociedad, con responsabilidad ética, pertinencia y eficacia.
      Para Galvis (2007) cuatro son las Competencias que deben tener el docente de esta época:
1. Competencias Intelectuales: Debe poseer y aplicar conocimientos no sólo referentes a los contenidos y metodologías sino también respectos a las características del ser humano e incluso conocimientos generales de gestión escolar.
2. Competencias Inter e Intrapersonales: Debe estar abierto a los cambios, estimular el aprendizaje, ser líder, practicante de interacciones armónicas, con bases sólidas en valores y ética.
3. Competencias Sociales: Debe tener el poder de la comunicación, capacidad para relacionarse efectivamente con el entorno para así descubrir las necesidades y requerimientos del mismo y accionar al respecto.
4. Competencias Profesionales: Debe ser un docente capaz de realizar intervenciones didácticas efectivas, incluyendo las nuevas tecnologías de la comunicación e información.

     De igual manera, no está de más anexar a las competencias arriba señaladas la necesidad de contar con un docente que promueva  de forma duradera el progreso de todos sus alumnos (equidad) en todos los aspectos del rendimiento y el desarrollo personal. Un docente que asuma que su lugar natural es la investigación   e innovación en la búsqueda de incrementar la calidad, a través de la modificación tanto de los procesos de enseñanza y aprendizaje como de la organización del plantel si es requerido.


El docente ante las demandas de la sociedad en tiempos de postmodernidad y transmodernidad: 
     La educación en la sociedad postmoderna y/o transmoderna requiere de  un docente que oriente a sus alumnos a otorgarle el justo valor a la  diversidad del ser humano, que propicie la liberación del hombre a través del conocimiento, capaz de formar ciudadanos cultos, libres, justos, con responsabilidad social.  Que enseñe a discriminar la realidad de la fantasía o la mentira.
     Se necesita de igual manera de un maestro contextualizado, capaz de aproximarse a la realidad, necesidad y requerimientos de sus alumnos, con una profunda   concepción del trabajo como instrumento de liberación e independencia. Que enseñe a sobrevivir y sobrellevar la incertidumbre y el cúmulo de información producto de la globalización y la invasión de las nuevas tecnologías, así como a la vez que promueva y enseñe el uso adecuado de las tecnologías de información y comunicación como instrumentos del conocimiento, como medio de intercambios con otras culturas y sociedades.   Que valore y promueva  la interconexión que existe hoy en día que hace que todo en este mundo, ya sea real o virtual, esté relacionado.
     La sociedad transmoderna supone un cambio en la educación, la misma debe ser planteada como instrumento para el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, del desarrollo sustentable de las naciones, partiendo del valor universal del respeto y valoración a la diversidad del ser humano (en todas sus dimensiones) que posibiliten el incremento del bienestar social e individual.
     Para finalizar  se hace referencia a una cita realizada por Los Editores Buenos Aires en el prólogo de la obra  Educación y  Cambio de Paulo Freire, en su de la quinta edición (5° ed.) del año 2002:

En este último sentido Freire puntualiza un criterio al que no se debe renunciar. "El hombre es sujeto de su propia educación, no puede ser objeto de ella" o, dicho más sencillamente, "nadie educa a nadie". Todos tenemos una riqueza y una potencialidad que el educador debe contribuir a que emerja con fuerza.(p.1)


 



Referencias:



Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2014). [Página Web en línea]. Disponible: http://www.unicef.org/venezuela/spanish/overview_13275.htm [Consulta: 2014, Agosto 6].

Freire, P. (2002). Cambio y Educación [Documento en línea].  Disponible: lhttp://biblioteca.mygeocom.com/wp-content/uploads/filebase/M/MEGAFACE-%20subido%20por%20usuarios%20al%20sitio%20anterior/freire-paulo_educacicion-y-cambio.pdf [Consulta: 2014, Agosto 6].
  
Galvis, R. (2007). De un perfil docente tradicional a un perfil docente basado en competencias. Acción Pedagógica [Revista en línea], 16.  Disponible: www.revistas.una.ac.cr/index.php/EDUCARE/article/download/.../798 [Consulta: 2014, Agosto 5].

 Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales. (2005).  Informe Social 10 Venezuela 2004  [Revista en línea]. Disponible: http://library.fes.de/pdf-files/bueros/caracas/informe%20social/informesocial10.pdf htm [Consulta: 2014, Agosto 6].

Ley Orgánica de Educación (República Bolivariana de Venezuela). (2009, Agosto 13). [Transcripción en línea].  Disponible: http://www.me.gob.ve/ley_organica.pdf  [Consulta: 2014, Agosto 5].

 Platone, M. (2000). Red social y equipo reflexivo: Aplicaciones a un modelo de cambio educativo y comunitario en Venezuela. Espacio Abierto, 9 Disponible: www.redalyc.org/pdf/122/12290205.pdf [Consulta: 2014, Agosto 5].